cierro los ojos y escucho.
Puedo escuchar el olvidado sonido
del cielo que llora.
Escucha la lluvia,
aquí viene otra vez.
Escúchalo en la lluvia.
Siente el tacto de las lagrimas que caen,
no caerán para siempre.
En su lugar el día vendrá.
Todas las cosas vienen,
todas las cosas van.
Escucha la lluvia,
aquí viene otra vez.
Escúchalo en la lluvia.
Tarde en la noche
me voy a la deriva
puedo escucharte llamarme.
Y mi nombre está en la lluvia.
Las hojas de los árboles, susurrando,
los profundos oceanos, misteriosos.
Incluso cuando este momento termine
no puedo dejar este sentimiento,
todo vendrá otra vez.
En el sonido de la caída
del cielo mientras llora.
Escucha mi nombre en la lluvia...
Paulina A. Vargas R.
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1 comentario:
la ternura y la belleza van de la mano y se unen como el agua en un remanso de verdad, clara como la luz y sutil como un suspiro que en el viento llega como rumor de recuerdos, que llega, besa y después se va.
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