martes, 16 de diciembre de 2008

Que días...

A veces tenemos días tan pero tan aburridos que el simple hecho de recordarlos en la noche te parece una pérdida de tiempo...
Pero también tenemos días que lo único que no tienen es aburrimiento, y me parece una verdadera suerte haber podido pasar dos de estos buenos días seguidos, en planes, compañía y contextos completamente diferentes...
El primero de ellos fue ayer, que pasé el día con unas grandes amigas, el tipo de amigas con las que simplemente sientes la confianza de contarles todo lo que te pasa y no necesariamente para ver qué te dicen si no porque te nace hacerlo. Empezó con el complot para secuestrar a la tercer víctima de la tarde, llegamos a casa de la futura secuestrada y la sorprendimos con nuevo look y en bata de baño... después de unos cuantos minutos y un par de prendas de ropa estábamos listas para salir a la aventura, pero teníamos un problema: no teníamos idea de a dónde nos dirigíamos... Lo único que sabíamos es que queríamos hacer algo "diferente" (como me gusta esa palabra!!) Y pues pasamos del plan de ir a probarnos vestidos de XV años en Liverpool a un lugar desconocido por la mayoría de nosotras... Hookafé, un lugar coquetón por los rumbos de Atizapán, descrito como "cozy", en el que disfrutamos de unos deliciosísimos refrescos de lata, una narguila (que era de color rosa!!) con sabor a cereza, unos frappé con crema batida y chispitas de chocolate y como mejor parte: una super conversación con mis amigas como hace tanto no lo hacíamos... creo que desde nuestro retiro a Tepo... pero esta vez nos faltó Anammm
Al final de esa conversación quedamos en hacer de este nuevo descubrimiento nuestro lugar de los Lunes ( a ver si de veras...) quedamos también en hacer un retiro espiritual para entrar en contacto con nuestro yo interno y alcanzar la paz interior (que debraye!! ...aún creo que nos adulteraron la hooka) asi que digamos que fua una sesión bastante productiva.
El segundo día fue hoy, que hice lo que nunca creí poder lograr sólo con la ayuda de mis piernas: recorrer la mitad de la ciudad de México!! jajaja bueno, creo que exageré en lo de la mitad de la ciudad pero bueno, digamos que vi la ciudad desde una perspectiva completamente diferente: la de un peatón... Y quizás digan, que sangrona!! pero simplemente nunca había tenido la oportunidad ni la compañía adecuada para llevarlo a cabo...
La aventura comenzó cuando salí de mi casa... a piesito... hasta la parada de las "chombis" como a 4 cuadras de distancia (pero de subida!! uff...) después de unos minutos llegó una "chombi" que decía algo de Ahuizotla y yo no tenía idea dónde era eso... de hecho aún no tengo idea, el punto es que no me quedé con la duda y le pregunté a una señora que estaba a mi lado si de casualidad sabía cuál pasaba por las segundas escaleras (aprendí que debía ir a las segundas escaleras el Viernes pasado...) y cuando me respondió que sí me trepé a la "chombi" y tomé direción a Lomas Verdes, al llegar a las segundas escaleras me bajé y esperé un camión que me llevara al Vips satélite, ya que podía tomar cualquiera esperé a ver uno que no estuviera tan lleno, me decidí por el pirmero que cuando pasó no me gritó una vulgaridad y me encaminé a Satélite, llegando al Vips me bajé y caminando hacia el afamado restaurante casi fui asesinada por la pluma del estacionamiento (mmm... digamos que no la ví, o ella no me vió..) entré al Vips para mi cita de las 12:00 pm, pregunté si había llegado la persona con la que me vería, dí el nombre y nada... la descripción y nada... así que pedí una mesa en la sección de fumar y como no habían lugares disponibles me dispusé a esperar. Después de unos 10 minutos de espera decidí comprar una revista y empezar a leerla... 10, 15, 20 minutos y tarán!! apareció una mesa disponible, cuando iba caminando hacia la sección elegida vi al lado derecho a mi novio... con quien debía verme a las 12... (méndiga señorita bruta que no me dijo que de veras ahí estaba... o será que no sé describir a las personas...¿?) le informé a la señorita que iba con él y después de una mala cara se fue para dejarme sentar... Mmm... me visualicé un tanto bruta diciendo que llevaba casi media hora parada en la entrada del Vips desconociendo que él estaba ahí, así que inventé que casi me había perdido, pedí una disculpa por la demora y me dispuse a tomar café. Después de unos minutos él me preguntó que zapatos llevaba, desconocía el sentido de su pregunta... Creo que hice la elección correcta de calzado el día de hoy, ya que normalmente salgo de tacones y el día de hoy llevaba tennis... no lo sé ya que sólo escuché una risa discreta de su parte.
Salimos del Vips sin rumbo determinado, bueno, tal vez él sabía a dónde íbamos, pero yo no tenía idea así que me limité a caminar a su lado y ¡¡A caminar se ha dicho!!... Llegamos en camión a Chapultepec, ya saben... donde está el castillo... bueno, atravezamos el parque, anticipamos los execrables planes de las ardillas, buscamos a los patos que debían estar en el lago, y después de un intento frustrado de meternos a nadar en ese mismo lago salimos hacia el disque árbol navideño de Coca Cola... Seguimos caminando como... hay no sé... mucho, pasando por mmm . . . Reforma?? sí, donde está el ángel de la Independencia, o eso fue antes?? no, voy bien... creo (si alguien sabe lo contrario, favor de informarme) bueno, seguimos por ahí pasando por una feria de libros, después de una muy corta discusión sobre a gente que transitaba por ahí disque comprando libros y unas cuántas críticas a los nacimientos exhibidos en esta avenida seguimos caminando hasta llegar a La Condesa, como soy bien desubicada me tardé un rato en descubrir dónde me encontraba... el parque España, dimos unas cuantas vueltas buscando un lugar que mi descollante compañero describió como "un café donde no venden café", digamos que se frustró de no poder encontrarlo y ante mi evidente cansancio entramos en el péndulo... Saliendo de este lugar, a dos calles encontramos el lugar que tanto habíamos buscado (ash!!)... seguimos camino a la civilización esperando ganarle al Sol para llegar a nuestras respectivas casas antes del anochecer... ajá y luego?? Pues no contábamos con el monumental tránsito de esta ciudad y tras dos horas de camino llegué a mi casita.
No me tomen esta parte del relato a mal, ya que en ningun momento lo he escrito en forma de queja, al contrario, fue algo DIFERENTE, y eso me hace feliz. Fue algo que nunca creí hacer, y relamente me encantó, les juro que ni sentí la distancia, bueno, al final tal vez sí se notaba mi cansancio, pero no me importó mucho porque iba muy feliz tomando su mano y de vez en cuando fustigándolo con besos. Jamás creí caminar por esos rincones de la ciudad (bueno cuales rincones, si eran puras avenidas, pero me entienden, no?) Logré conocer la ciudad desde una perspectiva completamente distinta y con la mejor compañía, que más se puede pedir??
Dos grandes días, dos grandes experiencias... mañana no podré caminar... jajajaja!!! Bienvenido sea el ácido láctico!!! Vaya que valió la pena, no lo cambiaría por nada.
Las mejores cosas de la vida son las que cuestan más trabajo, a poco no??
Y recuerden: Vivan al máximo siempre!!!


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1 comentario:

Anónimo dijo...

jajaja bien clavadas tu y yo con el Hookafe! jaja lee mi blog si no lo entiendes :P

pues.. me da gusto que andes contenta y experimentando cosas nuevas como esas.
jaja vivir como peaton es la onda.. supongo que a mi me falta conocer la otra parte.
pero yo amo ser peaton jaja, descubres mucho, miras, caminas, conoces, te pierdes, regresas..

y como dices.. cuando la compañia es la indicada, luego ni sabes si vas caminando o volando jiji.

saludos Super Pau!